La población ralámuli o tarahumara tiene su territorio en la porción suroeste del actual estado de Chihuahua, México. Dicho territorio forma parte de la Sierra Madre Occidental y es conocido como ‘Sierra Tarahumara’. El Censo de Población y Vivienda 2020 registró un total de 91,554 hablantes del idioma en toda la República Mexicana. La mayoría de la población se distribuye en rancherías, las cuales se concentran en pueblos, que corresponden principalmente a fundaciones misionales. No se puede hablar de los ralámuli como una sociedad homogénea, debido a que presentan diferenciación interna tanto en aspectos culturales como lingüísticos. Estas diferencias se observan de comunidad a comunidad y varían según el entorno geográfico en el cual se ubiquen. Por lo tanto, al hablar en general de ‘la cultura ralámuli’, se cae en el error de no dar cuenta de las diferencias intraétnicas evidentes. El idioma ralámuli o tarahumara pertenece al grupo taracahita, subgrupo tarahumarano de la familia yutoazteca, en el cual se encuentra los idiomas tarahumara y guarijío, siendo esta lengua con la cual presenta mayor relación. Los cuentos fueron recopilados en el pueblo de Munérachi, Batopilas, donde el idioma ralámuli o tarahumara es el principal vínculo de comunicación en todos los contextos sociales y en la vida cotidiana: reuniones, omáwali, tienda, iglesia, escuela, conversaciones, contextos domésticos, crianza de los hijos, entre otros. Muchos de los conocimientos culturales se transmiten de generación en generación por medio del habla, a lo largo de los procesos de socialización primaria y enculturación. Sin embargo, existen también situaciones de desplazamiento lingüístico, razón por la cual se considera de manera general al idioma como vulnerable.